Hay que admitir: ni el Estado omnipresente, ni el mercado omnipresente son capaces de construir sociedades equilibradas que garanticen los valores necesarios a los hombres para vivir juntos. La mundialización fuerza al Estado al abandono de la soberanía absoluta y a ser un protagonista más de la gobernanza mundial. Los diferentes caminos explorados en el cuaderno de propuestas del taller Estado y Desarrollo tratan de tomar en consideración una visión global de la acción del Estado en interacción con todas las esferas de la vida humana. Se destacaron cuatro ejes para repensar la acción estatal: el Estado regulador, el Estado actor del desarrollo económico, el Estado redistribuidor, el Estado y los diferentes niveles de gobernanza.