El incremento masivo en la producción y consumo de energía durante el siglo veinte en los países industrializados no ha llevado a la "energía para todos". Existen inequidades a gran escala entre los países industrializados y los países en desarrollo y entre ricos y pobres en un mismo país.
Generalmente influenciadas por el sector energético, las políticas energéticas se enfocan casi exclusivamenteen el incremento de als capacidades de producción de energía ("abastecimiento de energía") en detrimento del servicio a la comunidad y a los individuos.
Hoy, los requerimientos ambientales están fortaleciendo las necesidades que urgen para el desarrollo de una estrategia global basada en principios de desarrollo sustentable. Esto requiere reducir lo más posible el daño ambiental y los costos económicos y sociales vinculados a la producción y el consumo de energía.
Una Estrategia de Eficiencia Energética depende de la implementación de medidas que permitan al reducción del consumo de energía - o controlar su desarrollo en primer lugar en las regiones que carecen de acceso a servicios apropiados de energía - en todas las actividades económicas y sociales, usando mecanismos y métodos eficaces.